El diputado de Cultura, Emilio Martínez Morán, dio a conocer un evento que tendrá lugar el próximo 20 de junio con entrada gratuita y en el que, además del líder de Toreros Muertos, actuarán otros destacados artistas que combinan lo musical y lo humorístico, como Pedro Chillón y su grupo, y el dúo Los Pocos, formado por Kiko Tovar y Pepe Macías
El diputado de Cultura, Arte y Patrimonio, Emilio Martínez Morán, presentó este jueves en rueda de prensa un nuevo evento organizado por el Instituto Leonés de Cultura que tendrá lugar el próximo 20 de junio, sábado, en el monasterio de Carracedo (municipio de Carracedelo) y que se caracteriza por aunar la música y el humor con la presencia de destacados artistas de ámbito nacional que han venido cultivando, de forma combinada, ambas disciplinas. Bajo el título de ‘Risa Sonora’, este festival contará con acceso libre y gratuito y su escenario será el claustro del gran monumento cisterciense ubicado a orillas del Camino de Santiago, en plena hoya berciana.
El cartel está encabezado por Pablo Carbonell, famoso humorista, músico, actor, director, guionista, escritor y auténtico “hombre orquesta”, como lo definió el diputado de Cultura, en cuya actuación del monasterio de Carracedo “desplegará muchas de las habilidades que lo han hecho famoso en el panorama nacional, tanto en la pequeña como en la gran pantalla y sobre escenarios del más diverso tipo”. Junto a él estará Pedro Chillón y su grupo Mundo Chillón con una propuesta tan irreverente y surrealista como talentosa “que ya ha podido verse en múltiples localidades y centros culturales de todo el país” y los integrantes de Los Pocos, el cantautor Kiko Tovar y el cómico y guionista Pepe Macías, quienes ofrecerán su desternillante tributo a un grupo conocido por muy pocos, Los Pocos, que no Los Pecos”, prosiguió Martínez Morán, recordando la presencia cotidiana en televisión de este último como ’El hombre mágico’ del actual programa de TVE ‘La Revuelta’, donde también ejerce labores de guionista y de ayudante de dirección.
“Una buena ocasión, por tanto, la de disfrutar de esta combinación de buen humor y buena música en un marco tan espléndido como es el monasterio de Carracedo. Y, de nuevo, una oportunidad para que las personas que no conozcan este excepcional y bellísimo monumento se acerquen hasta él”, continuó el diputado de Cultura y vicepresidente del Instituto Leonés de Cultura, refiriéndose a esa “labor de divulgación que no dejamos de llevar a cabo desde el organismo autónomo, dado que entendemos que el monasterio constituye un inmejorable escenario para espectáculos de todo tipo”, y lo ejemplificó con distintos eventos celebrados en él como la primera edición de los Premios Concejo de la Cultura Leonesa, del Festival ‘Entresebes Folk’ y de otras actuaciones, entre ellas las del músico Carlos Núñez, la Joven Orquesta Leonesa o el ciclo ‘Danza en el Camino’.
Martínez Morán estuvo acompañado por Daniel de Madariaga, responsable de DMadariaga Producciones, y por el coordinador de Proyectos del ILC, Emilio Gancedo. El primero repasó de forma breve las trayectorias de los participantes, y recordó que, en España, “los cantautores que combinan la canción y el humor son muchos y forman parte de una fértil tradición juglaresca que se remonta a siglos pasados. Algunos alternan las canciones de su espectáculo con divertidos monólogos y otros simplemente componen y cantan con tono humorístico”. “En este caso estamos ante una combinación de buena música y de comedia incisiva en un entorno privilegiado”, añadió. Por su parte, Gancedo se refirió a la oportunidad que supone ver a estos creadores “en un marco diferente” y a lo complejo del encaje de fechas, especialmente en el caso de Carbonell. “Desde el ILC intentamos promover acciones con diferentes lecturas, y en este caso el atractivo del evento no solo reside en las actuaciones sino también en el hecho de sumergirse en el histórico espacio de Carracedo, que acumula siglos de estilos artísticos, reformas y fases constructivas”.
Los participantes
Mundo Chillón es una caricatura de la realidad que muestra más que la propia realidad. Un lenguaje con referencias al esperpento de Valle Inclán y al humor absurdo de Azcona y José Luís Cuerda, una parodia de lo chic. Sus influencias van desde Kiko Veneno o George Brassens a Goran Bregovic, Kevin Johansen, Bersuit Bergarabat y el Selu de Cádiz. Contradictorio y sorprendente, a veces áspero y con estrías, no apto para el que espere que le sirvan todo predigerido, plastificado y con una sola interpretación posible, Pedro Chillón lleva décadas en los escenarios cocinando a fuego lento el universo Mundo Chillón, en ocasiones teloneando a gente como Javier Krahe o El Gran Wyoming.
Por su parte, Los Pocos, Tributo a Los Pocos, es un espectáculo que mezcla humor y canciones con la excusa de «homenajear» a un falso grupo que fue famoso en la década de los ochenta (Los Pocos, rivales de Los Pecos). El cómico Pepe Macías y el cantautor Kiko Tovar conforman un show irrepetible porque, como dicen, “nadie quiere repetir”. No es un monólogo porque son dos. No es un concierto porque hablan demasiado. No es algo nuevo porque fueron un éxito en los ochenta. Música, humor… y algún bigote.
En cuanto a Pablo Carbonell, dibujante, pintor, pareja artística de Pedro Reyes, cómico en el pionero programa La bola de cristal, cantante de Los Toreros Muertos, médico en Hospital Central, reportero en Caiga quien caiga, músico, showman, novelista, actor y director de cine, guionista, maestro de ceremonias… y no ha sido bombero porque no ha tenido oportunidad. Pablo, con su voz y su guitarra, recorrerá en Carracedo las canciones más teatrales de su repertorio en solitario y de banda. Con chispeantes monólogos y algún guiño hacia lo mejor de la canción satírica internacional.



